Ponencia de D. Enrique Martínez Reguera

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El pasado viernes 10 de noviembre tuvo lugar el 4º Congreso Internacional de menores infractores y Violencia Juvenil celebrado en la ciudad de Orihuela (Alicante).

La ponencia que clausró dicho congreso y que moderé, contó con uno de los profesionales que más influyeron en mi durante mi etapa como educador primero y como psicólogo después, de menores infractores en distintos centros asistenciales (residencias, pisos tutelados y Centro de Día).

¡Qué decir de Enrique Martñinez Reguera! Autor de infinidad de libros (entre ellos uno que más me impacto como “Cachorros de nadie” publicado en 1988). Se trata de un autor con un gran experiencia, capacidad de síntesis, claridad de ideas y siempre con una visión crítica de la realiadad del abordaje educativo de nuestros menores.

En la ponencia que dirigi, Enrique con sus más de 50 años de experienza, hizo un barrido histórico de la intervención con menores destacando tres etapas que según él han ido marcando los tiempos en la intervención. La primera fue cuando se empezó a criminalizar a los menores (publicó en un libro todos los recortes de prensa de la época dirigidas a ello), la segunda cuando entró en las calles la terrible heroína y la tercera y última en la que actualmente estamos, cuando entraron grandes empresas privadas para abordar el tratamiento de estos niños/as.

Continuó la ponencia explicándonos de una forma magistral, en qué se basaba su intervención que tan buenos resultados les ha dado con los llamados menores resistentes y “que nadie queria”. Su premisa básica es: dar una crianza a los niños/as que no lo han tenido basada en el amor y respeto. Enrique achaca los comportamientos disruptivos de los menores infractores a su gran inseguridad (aspecto que estoy totalmente de acuerdo). Está inseguridad según él, no se puede tratar con más confrontaciónya que en vez de hacer que el menor mejore a través de la reflexión, hace que se reafirme todavía más si cabe, en sus posturas disruptivas.

Un de los muchos aspectos que me llamaron la atención de su ponencia, fue que su metodologia de trabajo además de basarse en el amor y respeto, se basaba en hablar de “tu a tu”, conversar e intentar abrir la reflexión con los menores siempre fuera del despacho y alejado de los cuestionarios. La intervención se debía de hacer paseando y utilizando su entorno más cercano evitando así el trabajo de despacho que tan pocos frutos nos ha dado.

Uno de los objetivos que según él debia de perseguir los profesionales que trabajan con ellos, es que deben conectar, y esa conexión, solo se producirá cuando el profesional le sea útil al menor para resolver sus problemas y que siemrpe debe estar a su lado para ayudarle en su resolución. Solo así, se puede llegar a ellos iniciándose el proceso de cambio.

 

 

 

Formación en intervención familiar

IMG_3955La formación en intervención familiar es importante para un adecuado abordaje terapéutico de las familias usuarias de Servicios Sociales. Estas intervenciones pueden ayudar y motivar a sus componentes al cambio.

El taller de formación realizado se centró en exponer distintas herramientas terapéuticas utilizadas, para aumentar la motivación y compromiso al cambio de las familias multiproblemáticas, utilizando técnicas de la entrevista motivacional, y en caso de resistencia, evaluar y abordar terapéuticamente los llamados esquema disfuncionales de los progenitores.

Esto último, el abordaje terapéutico de los esquemas disfuncionales, es súmamente importante y se debería de tener en cuenta en la mayoría de las familias multiproblemáticas y/o resistentes al cambio. Abordaje terapéutico propuesto por Young (1990), y que se podria explicar a través de la siguiente gráfica:

Imagen 1Según este autor, hay tres variables que determinan el desarrollo de los llamados esquemas desadaptativos y/o disfuncionales. El temperamento del niño/a, los eventos traumáticos  y el tipo de educación y/o apoyo que le brinden sus progenitores. Así pues, un hecho trumático experimentado por un niño/a, improntará y dejará más o menos huella, estructurando sus esquemas, dependiendo de su temperamento y de la forma que lo aborden o traten sus progenitores.

Estos esquemas disfuncionales harán que el niño/a vaya creciendo en base a unas creencias erróneas sobre si mismo y sobre el mundo que le rodea, favoreciendo a que utilice conductualmente los llamados modos de afrontamiento (Young, 1990). Estos modos pueden ser o bien aceptándolos, o evitándolos. Tanto uno como el otro, harán que el niño/a se desarrolle y crezca en base a unas creencias falsas y que le irán marcado sus experiencias y vivencias durante toda su vida y ésto claro está, se traslada a la forma en la que educará a sus hijos/as en el futuro, cronificando así el problema. Un ejemplo de esto podría ser, un niño/a de trato fácil (temperamento) que haya sufrido un abuso en el colegio (evento traumático) y que sus progrnitores lo traten como un persona débil e inútil o que no le den importancia o que incluso pasen de él. Esta situación desarrollará en el menor pensamientos de “soy débil y no merezco nada” o “estoy solo/a en el mundo y las relaciones son peligrosas”. Con este ejemplo podemos explicar los modos así pues, el niño si acepta que “es débil y no merece nada”, sus relaciones sociales y su comportamiento se basará en dicha premisa y si evita, intentará estar solo/a para que nadie abuse de él, ya que “estoy solo/a en el mundo y las relaciones son peligrosas”.

Como habéis podido leer en esta pequeña entrada, la psicologia va adquiriendo más herramientas y técncias para ayudar a estas familias que presentan tanta problemática.

Para saber más:

  • Miller, W. y Rollnick, S. (2015). La entrevista motivacional. 3ª Edición. Barcelona.
  • Young, J.E. (1990). Cognitive Therapy for Personality Disorders. Sarasota, FL: Professional Resources Press. Keith S. Dobson. Handbook of Cognitive-Behavioral Therapies, Third Edition (p. 346). Guilford Publications.