¿Qué está mal en la psicología?

 

Una breve introducción

¿Qué es la psicología?. ¿De qué asuntos se ocupa?. ¿Me puedo creer lo que dice?. ¿Es una ciencia?. ¿Y qué significa ser una ciencia?. Todas estas preguntas, y quizá más, son las que pueden asaltar al público en general, poco relacionado con eso de la psicología, que en algún momento de sus vidas se topan con algún tema al que la psicología aporta una respuesta, una guía, una recomendación. Bueno… o, más bien, sería recomendable que se hicieran esas preguntas…

Aunque sería interesante dedicar unas líneas a las terapias no científicas, creencias erróneas en la psicología popular y otros cuentos, en esta serie de cuatro breves posts trataremos de mostrar qué cosas son mejorables para el avance del conocimiento científico en psicología y una propuesta para la mejora.

En 2004 y 2007, en la revista Appied and Preventative Pychology, se reimprimieron y comentaron los artículos de Paul E. Meehl, publicado 1978 en Journal of Consulting and Clinical Pychology, y de Paul L. Wachtel, ensayo publicado en 1980 en American Psychology. En los dos escritos los autores lamentaban el estado de la investigación en psicología. Estado que, según argumentaban, era un resultado directo de la tradición investigadora dominante y el apoyo institucional que dicha tradición tenía.

Este mismo punto de vista manifestaba David T. Lykken, en su artículo What’s wrong with psychology anyway?, que podemos traducir como ¿De todos modos, qué va mal en psicología?, o si se quiere una traducción más castiza: ¿Qué pasa con la psicología?, publicado en 1991 en un libro de ensayos en honor a Paul Meehl editado por la universidad de Minesota. Lykken concluye, basándose en los fondos de financiación obtenidos para investigaciones, las tasas de rechazo de las revistas y la contribución al conocimiento acumulativo de los artículos publicados, junto con el autor del artículo y la tasa del número de lectores, que hay algo erróneo en la tradición investigadora en psicología. Habla de que es difícil no llegar a la conclusión que la psicología no es más que un mal relato de las ciencias naturales.

En este sentido, Lykken argumentaba que la psicología había copiado la forma, pero no la sustancia, de las ciencias naturales, y apoyaba esta conclusión comparando la actitud de la tradición de investigación en psicología con la de los lugareños de las islas de los mares del sur después de la II Guerra Mundial. Durante la guerra los isleños veían como aterrizaban los aviones de carga en los aeródromos que las tropas improvisaban en las islas. Cuando acabó la guerra y los aeropuertos de campaña fueron abandonados por los militares, los nativos construyeron sus aeropuertos, con su torre de control y sus antenas de comunicación hechas del mejor bambú que podían encontrar. Todo parecía igual que cuando estaban los militares, pero, claro… los aviones no aterrizaban. Para Lykken, la psicología actúa como una ciencia Cargo-cult (de culto a los aviones de carga), imitando a las ciencias naturales, pero sin que lleguen los aviones.

Pero, ¿qué es lo que estaba, o, mejor dicho, está mal en la tradición investigadora predominante en psicología?. En 2011, Bradley D. Woods en su tesis What’s still wrong with psychology anyway?. Twenty slow years, three old issues, and one new methodology for improving psychological research, acogiéndonos a la traducción castiza: ¿Qué pasa todavía con la psicología?. Veinte largos años, tres problemas de siempre y una nueva metodología para mejorar la investigación psicológica, nos resume los tres problemas principales de la investigación en psicología:

  1. La medida de los constructos psicológicos.
  2. La prueba de significación estadística de la hipótesis nula en la evaluación de teorías.
  3. El eterno debate entre lo ideográfico y lo nomotético.
Trataremos por separado cada uno de estos temas problemáticos en la tradición de investigación en psicología y la puerta a la esperanza, que reseña también Woods en su tesis. Una nueva metodología estadística propuesta por James W. Grice, el Modelado Orientado a la Observación (Observation Oriented Modeling).

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Family-based intervention program for parents of substance-abusing youth and adolescent

En ocasiones los profesionales de la salud, no hemos prestado la suficiente atención al núcleo familiar de nuestros clientes. Esto tal vez haya sido por qué nos hemos centrado en la mayoría de los casos, en los síntomas y signos del problema intentando dar con una solución “individual y relativamente rápida”.

No obstante, en una gran proporción de casos, he podido observar, que el núcleo familiar del cliente puede convertirse en un aliado más que válido para acelerar y asentar el proceso terapéutico. Esta ayuda puede producirse incluso cuando el cliente no quiera asistir a una terapia psicológica ¡Parece increíble verdad! ¿Cómo va a mejorar un paciente sin asistir a terapia? Pues bien, según algunas investigaciones (incluida la nuestra), es posible que pacientes resistentes al cambio inicien su proceso de mejora con la ayuda de sus familiares y seres queridos.

Os dejo el resumen de nuestro artículo y os animo a leerlo en Journal of Addiction. Aquí os dejo el enlace:

http://dx.doi.org/10.1155/2016/4320720

Abstract

The use of drugs among adolescents/youth often results in a high degree of distress for the family members who live with them. This in turn can lead to a deterioration of mental psychological health, hindering any attempt to successfully cope with the situation. The goal of our research was to study the effect of the Community Reinforcement and Family Training (CRAFT) program on parents of adolescents/youth drug users.

Study volunteers (N=50) consisted of parents from Valencia (Spain) that were divided into two groups. The experimental group (n=25) was made up of parents whose sons and daughters exhibited problems with drug use and the constructed non-causal baseline group (n=25) was made up of parents whose sons and daughters did not show any substance abuse problems. For both groups, self-esteem (Rosenberg Self-Esteem Scale), depression (BDI-II), anxiety (STAI) and anger (STAXI-II) were evaluated before and after the application of the CRAFT program.

Results show a significant improvement in the experimental group’s self-esteem, depression, anger state and a decrease in negative moods. These changes in parents produce a positive effect on their substance user sons and daughters:  of the 25 participants, 15 contacted specialized addiction treatment resources for the first time.